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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Noticias en prensa II

Hoy voy a comentar una noticia aparecida en el diario ABC que me ha llamado bastante la atención.

Los inmigrantes, un gran negocio para Francia

El Estado recibe de ellos un saldo positivo de unos 12.400 millones de euros; además los inmigrantes, la mayoría jóvenes, son grandes consumidores

Esta noticia es tremendamente contradictoria. Hace unas semanas, Nicolas Sarkozy, actual presidente de la República de Francia, amenazó con expulsar a todos los gitanos rumanos de su país, como medida anticrisis.

Esta es una posición claramente xenofóbica, que atenta contra los derechos de cualquier persona, en este caso, de los romaníes.

Sin embargo, a la vista de los resultados que se exponen en esta noticia, la llegada de inmigrantes al país termina favoreciendo la economía de Francia.

Esto se debe a que, una vez obtenidos los papeles, estos inmigrantes llenan las arcas del Estado pagando sus impuestos y trabajando en aquellos trabajos que los franceses no quieren.

Por ello, teniendo en cuenta este estudio, pierde todo su sentido la orden de expulsar a los inmigrantes o elaborar el "plan de retorno voluntario". ¿Es una buena medida que favorece los intereses de Francia o, por el contrario, es una medida racista que favorece otros intereses muy diferentes?

ABC.es 22/11/2010

¿Qué opináis sobre esta medida?

martes, 23 de noviembre de 2010

Para Inmigrantes

Continuando con mi serie de entradas informativas sobre la inmigración, hoy voy a hablar sobre una página web que creo interesante: "Para Inmigrantes".

Para Inmigrantes: http://www.parainmigrantes.info/

Esta web fue creada por Vicente Marín Zarza, abogado con más de 10 años de experiencia en asuntos de Extranjería e Inmigración.

Esta página está destinada, sobre todo, a informar sobre los aspectos jurídicos y legales de la situación de muchos inmigrantes en España. A través de este portal, se pueden conocer cuáles son los pasos a seguir para su regularización y encontrar a las personas que faciliten este proceso de tramitación.

En la página principal, hay noticias diarias relacionadas con la inmigración, que ayudan a informar sobre la actualidad de este tema y los problemas que nos podemos encontrar.

Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención es el apartado "Ofertas y empleo", en donde diversas empresas ofrecen puestos de trabajos y ofertas de empleo. Me parece una muy buena iniciativa para la integración del inmigrante.

En definitiva, "Para Inmigrantes" me parece una página muy útil para aquellos inmigrantes sin papeles que no conozcan cómo solucionar su situación o para aquellos que necesiten encontrar un empleo para poder sobrevivir.

¿Creéis que esta página es un buen punto de partida
para los inmigrantes sin papeles?

domingo, 17 de octubre de 2010

...y otra de arena

Hola de nuevo. Hoy estoy muy triste. Hoy es el día que más solo me siento y más añoro mi familia y mi pueblecito.
Si la anterior entrada fue para contarles una jornada llena de alegrías y que recordaré siempre, ayer sábado fue un día para olvidar. Como cualquier pequeño dinero fortalece mi humilde economía, decidí trabajar en el bar los fines de semana también, a pesar del gran sacrificio que me supone. Ayer, mientras atendía las mesas por la mañana, me ocurrió algo que nunca imaginé que pudiera sucederme a mí.

Todavía no tengo mucha experiencia y mi dominio con la bandeja es muy limitado, por lo que aún me cuesta servir rápido las mesas. Con mi inexperiencia, llevaba en la bandeja dos cervezas y un plato de jamón serrano. Caminaba despacio hasta la mesa cinco, donde me esperaban dos chavos jóvenes, mirándome con impaciencia. Aquellas miradas me pusieron aún más nervioso y entonces sucedió. Mi pie tropezó con el suelo y mi bandeja se desestabilizó, cayendo las cervezas en los pantalones de uno de los dos chicos. Se levantó furioso, gritando una gran cantidad de improperios, todos refiriéndose a la inmigración y a que debería volver a mi país.
Asustado y avergonzado, intenté recoger lo que había tirado, pero el chavo me apartó dándome un empujón y marchó del local, maldiciéndonos en voz alta. La encargada del bar acudió rápidamente a la mesa y me dio la tarde libre, al ver el estado en el que me encontraba.
¿Se pueden imaginar lo avergonzado que me pude sentir? Mi jefa pareció entenderme, pero también leí en su mirada una cierta sensación de reproche. No podía permitirse perder dos clientes, me dijo. Sólo fue un accidente, ¿de verdad era necesario reaccionar de esa manera?

Como un gato asustado, volví a mi habitación del piso de estudiantes con la cabeza gacha, avergonzado, triste, desesperado e impotente al ver cómo la sociedad te da la espalda, cómo pone la zancadilla en tu camino y te impide levantarte tras la caída. Me entristece comprobar que las personas, cada vez somos menos personas.
¿Creéis que si hubiera sido español
esta situación hubiera ocurrido?

jueves, 14 de octubre de 2010

Una de cal...


Hoy ha sido una jornada llena de alegrías para mí. Me desperté con la noticia de que desde esa misma mañana, ya estaba lista mi Tarjeta de Identidad de Extranjero y que podía ir a recogerla a la Oficina de Extranjería cuando quisiera. Una maraña de sensaciones encontradas recorrió mi cuerpo; me sentía contento y alegre porque por fin podría buscar un trabajo de una forma legal, aunque también me invadieron los nervios y el miedo ante el gran reto que estaba por venir.

Necesitaba encontrar un trabajo lo antes posible: la plata se me estaba agotando tras casi tres semanas en España y, además, tenía que buscar un lugar más económico donde dormir, ya que cada vez suponía mas sacrificio pagar las noches en el albergue.

Tras recoger la tarjeta que me identificaba como inmigrante, me dispuse a buscar un trabajo con el que ganar la plata necesaria para costearme mi vida. Aún no me explico la suerte que tuve al encontrar aquel trabajo.
Caminando por las calles de Madrid, pensando en dónde buscar empleo, crucé por delante de la cristalera de un bar-restaurante, en la zona de Diego de León, en la que había un cartel en el que se podía leer: SE NECESITA CAMARERO, CON O SIN EXPERIENCIA. Sin dudar un instante, entré en el establecimiento y me sorprendí al comprobar que la dueña, al igual que yo, también era sudamericana. Pensé que eso me facilitaría las cosas y le pregunté por el empleo. Ella comprendió mi historia y no dudó en contratarme, con jornada partida, de 9 de la mañana a 2 de la tarde, facilitándome así el poder acudir a las clases. Es imposible describir con palabras la sensación de gratitud que recorrió mi cuerpo en ese momento, más aún cuando pensé que con los 600 € que me pagaría al mes, tendría suficiente para sobrevivir en España.

Al finalizar el día, cuando volví de las clases en la Universidad, vi pegado en una farola un cartel en el que se anunciaba que se alquilaba habitación, con un precio muy económico (200 €), en la zona de Moncloa.
Así que, antes de que anocheciera, acudí al piso en el que ofertaba la habitación. Resultó ser un piso de estudiantes, cuatro, que tenía dos habitaciones ya ocupadas y querían alquilar la tercera para suavizar el precio de alquiler. Terminaron aceptándome, a pesar de que uno de ellos no se mostró muy convencido con la idea. Sin embargo, el cúmulo de alegrías que se produjeron a lo largo de la jornada, hizo que no me importara su desdén y me apresuré a recoger mis cosas del albergue para mudarme a aquel piso, con la esperanza de que esta racha de buena suerte no terminara nunca.
¿Creéis que mi condición de inmigrante será un obstáculo
en mi relación con mis compañeros de piso?

sábado, 9 de octubre de 2010

Organizando mi vida

Hace apenas dos semanas que abandoné mi pueblecito y ya añoro a mis papás y mi hermano y la vida que tenía allá. Mientras viajaba apurado en el Metro, recordé mi vida en Cochabamba.
Soy el hijo menor de una familia humilde, ocupada en el campo, con una chica plantación de maíz y una pequeña hacienda en la que vivíamos. Mis papás y mi hermano mayor trabajaban en el campo durante todo la jornada y luego vendían la cosecha en los pueblos. Con la poca plata que ganaban, podíamos sobrevivir día a día.

Siendo todavía un chiquito, mis papás me llevaron a la escuela, opuesto a mi hermano, que quería trabajar en el campo. Según fui creciendo, me fui interesando por la medicina, ya que no soportaba ver el dolor que la enfermedad llevaba a mi pueblo. Fue entonces cuando mis papás vieron que esa era mi ilusión y decidieron darme toda la plata ahorrada en secreto para que pudiera estudiar Enfermería en España. Gracias a ellos, tengo esta gran oportunidad.

Sin embargo, acá la realidad es bastante diferente. Tras utilizar el Metro (ya me voy acostumbrando a ello), llegué a la Oficina de Extranjería de Madrid. Necesito encontrar un trabajo para costearme los gastos, ya que mi plata no es suficiente, y allá era el único lugar donde creía que me podrían ayudar.
Tras esperar un tiempo en la oficina, llegó mi turno y expliqué mi situación. Platicando con la chica que me atendió, me enteré de que necesitaba la Tarjeta de Identidad de Extranjero para poder trabajar.
Así que, tras la entrega de todos los documentos que necesitaban, me dispuse a pasear por Madrid, intentando hallar un trabajo sólo de mañana, que pudiera compaginar con las clases de tarde. Sin embargo, nadie parecía muy dispuesto a contratar a un peruano que acababa de llegar de su tierra. Esto va a ser más difícil de lo que me pensé...

¿Sabéis algún lugar donde pueda trabajar en estas condiciones?